En el desempeño de nuestra actividad profesional, actuamos siempre con un estricto respeto a la legalidad vigente y a los derechos fundamentales, como la libertad y la intimidad del deudor, derechos estos que nunca podemos violar ni transgredir, como así lo recogen los contratos de los empleados y colaboradores mercantiles de la empresa.
Tenemos claro las conductas que, en esta empresa nunca se han permitido:
No se realizará actuación alguna contra menores, ancianos, incapacitados y enfermos graves.
Será despedido de la empresa el que realice conductas delictivas, tales como amenazas, coacciones, vejaciones, allanamientos de morada, insultos, agresiones o provocación de las mismas; en definitiva, todas aquellas que sean contrarias a las normas de la moral y a la ética, llevadas a cabo tanto contra la persona del deudor, como las personas de su entorno social y familiar. La empresa procederá, desde el momento de su conocimiento, a la denuncia de tales hechos.
No se permite el cobro de deudas que tengan su origen en delitos, como, por ejemplo, robo, hurto, contra la salud pública, procedentes del juego, etc.
Así mismo, no se permite actuación alguna respecto a deudas falsas o inexistentes.
No se realizará actuación alguna contra indigentes.
Finalmente, nuestro personal velará en todas y cada una de sus actuaciones, por la salvaguarda y prestigio de la marca.